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Caprichos de la naturaleza y decisiones humanas: lo que marca la diferencia entre las esferas de piedra

Ifigenia Quintanilla, arqueóloga

A lo largo de los años que llevo dedicada al estudio de las esferas de piedra de Costa Rica ha sido una constante que me pregunten sobre la relación que hay entre las esferas precolombinas y otras rocas esféricas que se han encontrado en diversas partes del mundo.

En general, respondo que la gran mayoría de las rocas de forma esférica, o casi esférica, encontradas fuera del Pacífico Sur de Costa Rica son de origen natural. Las esferas de origen precolombino del Diquís -el Pacífico Sur de Costa Rica- son de fabricación humana y fueron hechas mediante el trabajo escultórico.

Las esferas precolombinas, especialmente las de tamaño monumental, son muy simétricas, tienen superficies
lisas y lustrosas. Estas calidades se obtienen a través del trabajo escultórico. Foto: Diego Matarrita.

Además, insisto mucho en el hecho de que en ningún otro lugar se encuentran tantas esculturas esféricas (más de 300), como en esta parte del mundo, tan simétricas y con superficies alisadas, pulidas y, en algunos casos, con figuras grabadas.

En otros lugares como en Izapa o San Lorenzo-Tenochtitlán en México hay una, dos, tres o unas pocas rocas redondeadas junto con restos arqueológicos, pero no son esculturas esféricas con las características que tienen las del Sur de Costa Rica. Éstas no sólo fueron talladas, sino también tratadas para conseguir texturas suaves y brillosas. Esto no lo tienen las rocas redondeadas de otros sitios arqueológicos, salvo que hayan sido pulidas por el uso como manos de moler, pero esto no es trabajo escultórico

Canto rodado muy pulido por el arrastre en el río y por su uso posterior como
mano de moler. Es una piedra redondeada, pero no es una escultura.

Y este hecho marca una diferencia fundamental, ya que una cosa es una forma que se origina por fenómenos de la naturaleza y otra muy diferente es la que resulta de la creación humana, del proceso de abstracción y de la aplicación de conocimientos y técnicas y de gran inversión de trabajo para materializar una forma concebida mentalmente.

Esfera precolombina del sitio Bolas. Por razones desconocidas se encuentra en el lecho de una quebrada, muy
cerca del sitio arqueológico. 1:10 cm de diámetro aproximadamente. Foto: I. Quintanilla, 2008.

Puede que un pueblo haya decidido aprovechar una forma natural, rendirle culto, usarla en sus prácticas rituales o ceremoniales o como instrumento de trabajo. Sin embargo esto es muy diferente a que un pueblo haya fabricado, destinado recursos, creado espacios y mantenido determinadas prácticas rituales o simbólicas en objetos producidos socialmente, como en el caso del Diquís.

Lo que marca la diferencia entre lo natural y lo cultural es la intencionalidad y la capacidad de crear, cuidar y mantener a través del tiempo objetos producidos por la colectividad. Por eso los esferoides naturales no pueden ser comparados, ni estudiados ni entendidos de la misma manera que las esferas de origen cultural.

Esferas naturales

Hay causas naturales que pueden llevar a la formación de rocas esféricas o semi-esféricas. La más común de ellas es la que provoca el desgaste por abrasión, específicamente por la fricción entre rocas arrastradas por el agua en zonas de fuerte pendiente. Esto sucede con bloques rocosos desprendidos de afloramientos ubicados en las partes altas de las montañas, los cuales tienden a redondearse por la fricción que genera la fuerza del agua, el roce entre rocas y el arrastre a lo largo de muchos kilómetros. Ejemplo de esto son muchos de los cantos rodados que se encuentran a lo largo del cauce del Río Grande de Térraba, o sus afluentes en el Pacífico Sur de Costa Rica. Sin embargo, pocas rocas adquieren una forma esférica perfecta por este proceso.

Diversos cantos rodados a la orilla de un río. Destaca la roca casi esférica de
material gabroide, el mismo usado para hacer las esferas.

Otra causa que lleva a que algunas rocas tiendan a redondearse tiene que ver con los procesos de exfoliación, especialmente en rocas graníticas o gabroides. La perdida de capas concoidales debido a factores físico-químicos producidos por cambios de temperatura y la exposición al ambiente puede provocar que bloques expuestos a la superficie por la erosión o por levantamientos de la corteza terrestre se redondeen. Esto se puede observar en laderas y piedemonte de zonas con afloramientos de rocas intrusivas en distintas regiones del mundo. Pero, al igual que en el caso anterior siempre quedan irregularidades en la roca y no son esferas perfectas.

Roca redondeada en el lecho de la Quebrada Olla Cero, Osa. Esta quebrada posiblemente fue un lugar de
aprovechamiento de materia prima para fabricar las esferas de gabro precolombinas. Foto: I. Quintanilla.

Los huevos fosilizados son otro caso de rocas de forma esférica o semiesférica. Hay ejemplares de este tipo en yacimientos paleontológicos de España, China y Argentina, pero son pequeños. Aquí la sustitución de la materia orgánica por minerales provoca que se conserven los huevos con su forma casi intacta.

Uno de los casos más llamativos de esferoides naturales son las grandes rocas hallados en distintos puntos del planeta como es el caso de los hallados en la Sierra de Ameca, en el estado de Jalisco, Norte de México, donde se han encontrado varias decenas de ellas con diámetros que oscilan entre unos pocos centímetros y los tres metros. En otros lugares hay casos similares que tienen su origen en fenómenos geológicos de millones de años de antigüedad. Algunos de ellos han salido a la luz por procesos de erosión y generalmente no tienen ninguna asociación de restos culturales, salvo en caso de aprovechamiento humano del mismo espacio donde afloran estos restos.

Uno de mis esferoides naturales preferidos son los llamados "Moeraki boulders". Estos se encuentran en South Island, en Nueva Zelanda, en una playa en la que han ido quedando expuestos por la erosión marina. Son un gran atractivo turístico y cientos de turistas visitan la playa y se fotografían junto a las emergentes formas redondas.

Conjunto de esferoides naturales conocidos como Moeraki boulders de Nueva Zelanda. Su superficie craquelada y sus
fisuras corresponden a procesos naturales. Su exposición es producto de la erosión marina. Foto: Dani Tebé.

Esferas naturales vs. esferas culturales: diferencias en cuanto a cuido y manejo

Al principio de esta entrada decía que no había relación entre las esferas naturales y las de origen cultural producidas en tiempos precolombinos en el Sur de Costa Rica, ya que sus orígenes eran muy distintos. En vista de que hay una tendencia a agrupar a las esferas de piedra como si fueran un mismo fenómeno sean naturales o culturales quisiera llamar la atención sobre un aspecto muy importante: las esferas según sea su origen y características se estudian y se manejan de manera muy distinta.

La esferas precolombinas de Costa Rica son patrimonio arqueológico, patrimonio cultural. No se pueden vender, ni comprar; no pueden ser trasladadas sin permiso oficial y requieren de toda un serie de tratamientos para conservar y proteger las características de las que fueron dotadas por quienes las hicieron y usaron. Tampoco pueden ser entendidas en sí mismas sino como parte de un conjunto de objetos y elementos culturales asociados entre ellos.

Las esferas o esferoides naturales son diferentes. Si están en áreas protegidas naturales posiblemente su uso estará regulado; si no tienen ninguna protección como patrimonio geológico (una categoría que se aplica en pocos lugares del mundo) están expuestas a la venta y al uso no regulado.

En el caso concreto de las esferas precolombinas de Costa Rica éstas hablan de la tecnología, de la organización del trabajo, de las prácticas sociales y rituales, de la producción de objetos, de la ideología y del mundo simbólico de unas sociedades concretas. Hablan de gente, específicamente de poblaciones indígenas que vivieron en el Pacífico Sur de Costa Rica entre el 400 d.C. hasta la conquista española en el siglo XVI.

Las esferas naturales nos hablan de la naturaleza y sus caprichos y de procesos de formación geológica que sucedieron millones de años atrás. En este caso hablamos de la Geología y sus ramas; no de Arqueología ni de Historia. Por lo tanto, aunque nos puedan gustar las esferas de piedra como forma materializada es inconveniente darles el mismo valor social a unas que a otras.

Detalle de un Moeroaki Boulder y su uso turístico. Es muy distinto este tipo de rocas naturales a
las esferas de Costa Rica que son patrimonio arqueológico. Foto Dani Tebé.

Referencias:

Quintanilla, I.(2004). Las esferas de piedra del Pacífico Sur de Costa Rica: descifrando el "enigma" desde la arqueología. Trabajo de especialización profesional. Programa de doctorado en Arqueología Prehistórica. España: Universidad Autónoma de Barcelona.

Quintanilla, I. (2007). Esferas precolombinas de Costa Rica/ Pre-Columbian Spheres of Costa Rica. San José: Fundación Museos del Banco Central de Costa Rica.

FUENTE: Drama de las Esferas
FECHA: Martes 03 de julio de 2012
DIRECCIÓN: http://dramadelasesferas.wordpress.com/2012/07/03/caprichos-de-la-naturaleza-y-decisiones-humanas-lo-que-marca-la-diferencia-entre-las-esferas-de-piedra/
AUTOR: Ifigenia Quintanilla, arqueóloga | This e-mail address is being protected from spambots. You need JavaScript enabled to view it

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